El desarrollo cultural y patrimonial es un eje fundamental de la sustentabilidad integral de una civilización humana. El desarrollo y evolución de la vida urbana y rural no pueden quedar al arbitrio de las distorsiones que engendran las fuerzas del mercado. Los ciudadanos, en su expresión democrática junto a la acción reguladora del Estado, deben hacerse cargo de las orientaciones principales del desarrollo cultural consagrando el derecho de toda persona en el acceso a los patrimonios del país. Las expresiones culturales ciudadanas acumuladas por las civilizaciones humanas son un bien público sobre el cual se sustenta la identidad de la formación social. Para ello, el Estado protege los patrimonios naturales y culturales, materiales e inmateriales, garantiza su conservación, protección, revitalización y transmisión a las generaciones futuras, fomenta su difusión y educación. Actualmente, la Ley N° 17.288 de “Monumentos Nacionales” es la que brinda una protección jurídica restringida al patrimonio cultural y natural. Todos los aspectos culturales y patrimoniales no son separables temporalmente ya que están indisolublemente unidos en la evolución histórica de nuestra formación social nacional. Por lo tanto, impulsamos una movilización social tendiente al desarrollo de una política pública que favorezca la protección y evolución del patrimonio en un nuevo proyecto de ley y la sustitución del que se encuentra hoy en el parlamento.
El desarrollo patrimonial sustentable se construye desde una evolución humana integral en la progresión virtuosa de su identidad cultural local y la configuración de una trayectoria interactiva de la ciudadanía en la práctica de relaciones democráticas soberanas en sus territorios.